domingo, 2 de enero de 2011

Las palabras de Jesús no me parecieron huecas


















Durante toda mi vida había sido un completo ateo. La palabra “espiritualidad” –y con ella, me refiero a las brujas, duendes y demonios- no significaba, para mí, absolutamente nada, y la religión me parecía una solemne tontería. Pero recuerdo que fue precisamente entonces, cuando cogí una Biblia del cajón de la mesilla que había junto a la cama del hospital y, por vez primera, las palabras de Jesús no me parecieron huecas. No me parecieron un absurdo creado por el hombre sino que había, en ellas, algo sobre la Vida Eterna, algo sobre lo valiosa que es la vida y sobre… hummm, bueno, cómo decirlo…, algo sobre el más allá. Y aunque, por aquel entonces, no reconociese de qué se trataba, aquellas palabras despertaron en mí una resonancia muy profunda.
Yo no tuve la menor elección. Ahí comenzó realmente mi búsqueda espiritual. Tenía que descubrir qué era esa resonancia. Y tenía que descubrirlo “fuera de ahí”.

Jeff Foster

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